Qué hace
Cada evento de una prueba (registro, consentimiento, medición, resultado, cierre) se sella con un hash SHA-256 que incluye el hash del evento anterior. Alterar cualquier eslabón rompe la cadena y el sistema lo detecta al re-verificar.
Por qué importa
La Corte Suprema (caso Bavaria, SL8002-2014) validó las pruebas del empleador pero puso la confiabilidad como condición. Una cadena de custodia verificable convierte el registro en evidencia sólida: el acta imprimible incluye los hashes y un código QR público de verificación.