El riesgo
Conductores de carga y pasajeros operan bajo la Ley 1696 de 2013, que sanciona la conducción bajo el influjo del alcohol con grados desde 20 mg de etanol/100 mL de sangre. Para el empleador, un conductor positivo es un riesgo vial, laboral y reputacional simultáneo.
Qué exige un programa serio
Controles pre-operacionales con alcoholímetros certificados, protocolo de doble medición (Res. 1844 de 2015 del INMLCF), registro del consentimiento y de la afectación del desempeño cuando hay positivo (C-636 de 2016).
Cómo ayuda Toxify
TOXISCAN lee el alcoholímetro directamente en el punto de despacho —incluso sin señal— y la clasificación por grados de la Ley 1696 queda calculada y registrada automáticamente.